TalentoDeTelevisión
Willie Colón
Mis Favoritas
Willie Colón's sly salsa satire strips bare the spectacle of television's beauty machine.
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
Sabor
Aquí está la salsa con changa y rap que es mucho mejor
Y le trae la historia de una mamita en televisión
Que con su trasero supo ganarse la admiración
Causó
Entre los actores gran simpatía por su esplendor
Y entre las actrices la antipatía por la razón
De que su palanca fuera su cuerpo y no su valor
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
Amó
Al ejecutivo de arte dramático, lo embrujó
Moviendo el trasero, poquito a poco, lo conquistó
Y así fue la estrella más destacada dentro del show
Falló
No pudo en la escena donde había llanto pues no lloró
No cantó en la escena donde había canto, solo dobló
Y a pesar de todo sigue cobrando mucho mejor
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Ay mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira, pero qué elegante
Será que ella tiene una cosa preciosa
Será que ella tiene una cocha prechocha
Y tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Ay, pero mira-mira-mira lo que son las cosas
Mira-mira-mira lo que son las cosas
No tiene talento pero echa pa'lante
No tiene talento pero echa pa'lante
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
Mírala, mírala, mírala
Mírala, mírala, mírala
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Ay, pero mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira pero qué elegante
Será que ella tiene una cosa preciosa
Será que ella tiene una cocha prechocha
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa (¡Epa!)
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Pero mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira, pero qué elegante
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Mírala, mírala, mírala
Mírala, mírala, mírala
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
Ay, pero mira-mira-mira lo que son las cosas
Mira-mira-mira lo que son las cosas
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
¡Dale!
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
Sabor
Aquí está la salsa con changa y rap que es mucho mejor
Y le trae la historia de una mamita en televisión
Que con su trasero supo ganarse la admiración
Causó
Entre los actores gran simpatía por su esplendor
Y entre las actrices la antipatía por la razón
De que su palanca fuera su cuerpo y no su valor
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
No tiene talento, pero es muy buena moza
Tiene buen cuerpo y es otra cosa
Muy poderosa en televisión
Tiene un trasero que causa sensación
Amó
Al ejecutivo de arte dramático, lo embrujó
Moviendo el trasero, poquito a poco, lo conquistó
Y así fue la estrella más destacada dentro del show
Falló
No pudo en la escena donde había llanto pues no lloró
No cantó en la escena donde había canto, solo dobló
Y a pesar de todo sigue cobrando mucho mejor
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Ay mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira, pero qué elegante
Será que ella tiene una cosa preciosa
Será que ella tiene una cocha prechocha
Y tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Ay, pero mira-mira-mira lo que son las cosas
Mira-mira-mira lo que son las cosas
No tiene talento pero echa pa'lante
No tiene talento pero echa pa'lante
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
Mírala, mírala, mírala
Mírala, mírala, mírala
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Ay, pero mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira pero qué elegante
Será que ella tiene una cosa preciosa
Será que ella tiene una cocha prechocha
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa (¡Epa!)
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
Lala-rala lala-lara
No tiene talento, pero echa pa'lante
No tiene talento, pero echa pa'lante
Pero mira-mira-mira, pero qué elegante
Mira-mira-mira, pero qué elegante
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Mírala, mírala, mírala
Mírala, mírala, mírala
No tiene talento, pero es muy buena moza
No tiene talento, pero es muy buena moza
Ay, pero mira-mira-mira lo que son las cosas
Mira-mira-mira lo que son las cosas
Que tiene un buen cuerpo, razón poderosa
Tiene un buen cuerpo, razón poderosa
¡Dale!
“Willie Colón's sly salsa satire strips bare the spectacle of television's beauty machine.”
By the time Willie Colón recorded "Talento De Televisión," he had already spent decades as one of salsa's most restless innovators — a Bronx-born trombonist and bandleader who had redefined the genre's boundaries again and again, from the raw street sound of his late-1960s recordings with Héctor Lavoe to the sophisticated pan-Latin experiments of the 1980s.
This track finds Colón in a mode that had always been central to his artistry: the social commentator, the barrio philosopher who could wrap a pointed critique inside an irresistible groove.
Appearing on the compilation "Mis Favoritas," the song distills a lifetime of observation about the entertainment industry, Latin media, and the uncomfortable transactions that fuel celebrity culture.
It is the work of a man who had seen the machinery of fame from the inside and refused to look away.
Musically, "Talento De Televisión" is a masterclass in controlled energy.
Seated at a moderate 120 BPM in the bright, unambiguous key of C major, the arrangement walks a fascinating tightrope — neither euphoric nor melancholic, its energy and valence hovering at a perfect midpoint that mirrors the song's own moral ambiguity.
The track opens with Colón's signature brass textures, warm and slightly brassy trombones layered over a tight rhythm section anchored by congas, timbales, and a bass line that prowls rather than struts.
Colón himself nods to genre-blending in the lyric, referencing "salsa con changa y rap," acknowledging the cross-pollination that was reshaping Latin music.
The production is clean but never sterile, retaining the live-room feel that Colón always prized — you can almost hear the musicians breathing together, locking into a groove that simmers rather than boils.
Lyrically, the song is a devastating character study disguised as a party track.
Colón narrates the rise of a beautiful woman in television who possesses no discernible talent but leverages her physical attributes — particularly her famous backside — to climb the industry ladder.
The verses unfold like a telenovela synopsis rendered in couplets: she seduces the drama executive, she can't cry in the crying scene, she can't sing in the singing scene and has to lip-sync, yet she still earns more than everyone else.
The repetition of "No tiene talento, pero es muy buena moza" functions as both hook and thesis statement, its sing-along simplicity belying the sharpness of its observation.
The soneo section — the improvised call-and-response that is salsa's rhetorical engine — builds with playful variations: "pero echa pa'lante" (she pushes forward anyway), "pero qué elegante" (but how elegant), each repetition adding a new shade of irony and grudging admiration.
The song's cultural context is inseparable from the Latin American media landscape of the late twentieth century, where telenovelas and variety shows operated as both dream factories and patronage systems.
Colón was hardly the first to observe that beauty often outranked ability on the small screen, but his genius was in framing the critique within salsa's communal, danceable structure — making the audience complicit in the very spectacle he was dissecting.
The track resonated deeply across Latin America and the diaspora, where viewers recognized the archetype instantly.
It became a favorite at parties and on radio, its chorus shouted with knowing laughter.
Critics noted that Colón managed to critique objectification while walking a fine line himself — the song's gaze is complicated, simultaneously mocking the system and cataloging the woman's physical appeal, a tension that gives the track its enduring provocative charge.
The legacy of "Talento De Televisión" extends well beyond its immediate reception.
It belongs to a proud lineage of socially conscious salsa — the tradition of Rubén Blades's "Pedro Navaja," of Lavoe's "El Cantante," of Colón's own "Calle Luna, Calle Sol" — songs that use the dance floor as a forum for truth-telling.
In an era when reggaetón and Latin pop would increasingly dominate the airwaves, Colón's track stands as a reminder that salsa was always more than rhythm: it was journalism, sociology, and theater rolled into a three-minute groove.
The song's themes have only grown more relevant in the age of Instagram influencers and reality television, where the gap between talent and visibility has widened into a canyon.
For Willie Colón, the observation was never merely cynical — embedded in every "mírala, mírala, mírala" is a kind of wonder at the spectacle of human ambition, a recognition that in the theater of popular culture, the show always goes on, talent or no talent.
